¿Son realmente peligrosos los gatos para las embarazadas?

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Una de las enfermedades más temidas por las protectoras de animales es sin duda la toxoplasmosis, pero este miedo no radica en la enfermedad, sino en el número de abandonos de gatos que causa cada año debido a la mala información.

Muchos ginecólogos recomiendan a las embarazadas no tener contacto con su mascota porque si desarrollan la enfermedad durante el período de gestación pueden producirse daños graves en el feto. En este post os contaremos en qué consiste la enfermedad y cómo se puede convivir un gato durante el embarazo.

¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplamosis es una enfermedad causada por un parásito unicelular llamado Toxoplasma gondii que puede afectar a todos los mamíferos incluidos los seres humanos. Sin embargo, son los felinos los únicos en los que el parásito produce sus huevos.

Los gatos suelen adquirir la enfermedad en sus edades más tempranas, normalmente entre los dos y cuatros meses ya que es el momento en el que empiezan a cazar o a ingerir carne cruda como pájaros o ratones que podrían estar infectados. También pueden contagiarse al estar en contacto con materias fecales de gatos que padezcan la enfermedad.

Si un gato se contagia, eliminará ooquistes por sus heces. Éstos son los microorganismos reproductores, o lo que es lo mismo, quienes podrían transmitir la enfermedad a la mujer embarazada. Sin embargo, el período de incubación de los ooquistes es de entre uno y cinco días, por lo tanto, las heces de un gato que padece toxolpasmosis serán contagiosas únicamente transcurrido un día.

La enfermedad suele durar unas dos semanas y una vez que nuestra mascota la ha desarrollado, no vuelve a padecerla excepto en casos muy inusuales.

En cualquier caso, la infección más común de la toxoplasmosis en las personas deriva del consumo de carnes crudas, semicrudas o de verduras mal lavadas y no del contagio directo con un gato.

Consejos para evitar el contagio

Si estás embarazada y tienes un gato, en primer lugar, no te alarmes. Tu mascota o tú misma podríais haber pasado ya la enfermedad y por lo tanto no estar en riesgo de padecerla de nuevo. Nuestra recomendación es que realices un test a tu mascota y si da negativo te hagas tú también la prueba en el médico para saber si puedes contraer la enfermedad o si ya la has pasado.

Si ambos resultados son negativos ten en cuenta estas recomendaciones:

No entres en contacto directo con las heces de tu gato, pídele ayuda a alguien o usa guantes.
Limpia la bandeja de excrementos de tu gato antes de que transcurran 24 horas desde que defecó.
No te lleves las manos a la boca después de haber manipulado las heces de tu mascota.
Alimenta a tu mascota con pienso para gatos y latas, y en ningún caso le des carne cruda.
Intenta mantener a tu gato en casa o en espacios alejados de animales que pueda cazar, de tierra y de heces de otros gatos.

Los gatos son incubadores de la toxoplasmosis

Por lo demás, haz vida normal con tu gato, pasa tiempo con él como haces siempre y olvida la idea de separarlo de tu lado durante esos meses tan especiales. Si tomas las precauciones que te hemos contado, evitarás el riesgo al contagio y cuando nazca tu hijo tendrá el mejor compañero para compartir aventuras.

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